Un grupo de 20 trabajadores que cumplían funciones de vigilancia y limpieza en las sedes de Aguas Riojanas quedó sin empleo luego de que la empresa Max Seguridad Vip, dirigida por Arturo Barrera, decidiera rescindir sus contratos sin previo aviso.
En Chilecito, cinco de ellos fueron desvinculados y, aunque firmaron acuerdos en la Secretaría de Trabajo, aún no cobraron las liquidaciones pendientes. En Capital, 15 empleados activos recibieron la noticia de su despido de manera verbal durante una audiencia oficial, situación que generó indignación entre gremialistas y abogados presentes.
El abogado Fernando Martínez advirtió que los trabajadores no solo fueron dejados sin su fuente laboral, sino que además la nueva empresa que asumió el servicio en Capital pretende contratarlos bajo condiciones abusivas, obligándolos a renunciar a sus derechos adquiridos: salarios adeudados, aguinaldo e indemnización.
Para el letrado, Aguas Riojanas no puede desligarse del conflicto ya que “la empresa estatal pagaba por un servicio que no garantizaba los derechos básicos de quienes lo prestaban”.