El aumento de fraudes digitales encendió las alarmas en la provincia. Según datos de la División de Cibercrimen y Delitos Económicos de la Policía, los casos se duplicaron en el último año, pasando de 600 denuncias en 2024 a más de 1.200 en lo que va de 2025.
La expansión de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería se convirtió en terreno fértil para los ciberdelincuentes, que emplean técnicas cada vez más sofisticadas. El phishing y las ventas falsas de dólares son las maniobras más frecuentes, junto con nuevas estafas que se aprovechan de anuncios de ayudas económicas o subsidios.
El jefe del área, Santiago Vega, alertó que “los delincuentes se aprovechan de la confianza entre contactos” y recordó que las transferencias realizadas a desconocidos suelen ser imposibles de recuperar.
Especialistas subrayan la necesidad de educar digitalmente a la población y fortalecer los mecanismos de seguridad para enfrentar un fenómeno que no deja de crecer.