Este viernes 4 de octubre, la ciudad de Chilecito será escenario de la 19ª edición de EVINOR (Evaluación de Vinos del Noroeste Argentino), reconocida como la cata guiada más grande del país. El encuentro reunirá a bodegas de cinco provincias de la región y busca consolidar a La Rioja como uno de los polos vitivinícolas más relevantes de Argentina.
La propuesta combina la mirada técnica de especialistas con la posibilidad de que el público participe de degustaciones dirigidas, lo que permite acercar la producción local a nuevos consumidores y poner en valor la calidad de los vinos del NOA.
El presidente de la Cámara Riojana de Productores Agropecuarios (CARPA), Mario González, subrayó la importancia de la muestra y la evolución que ha tenido desde sus inicios: “Hoy todas las bodegas tienen la posibilidad de presentar sus marcas y varietales, lo que amplía la visibilidad del sector y fortalece la identidad regional”.
Sin embargo, el dirigente también remarcó las dificultades que atraviesa la vitivinicultura en la provincia. A diferencia de otras regiones vitícolas del país, La Rioja carece de una planificación estratégica y de políticas de Estado que permitan a los productores enfrentar los desafíos estructurales. “Tenemos 7.000 hectáreas en producción, pero Jujuy, con apenas 40, obtiene más repercusión en la prensa nacional”, cuestionó.
A esto se suma el impacto de la recesión y la caída del consumo interno: “Solo en el último mes, la venta de vinos cayó un 18%. La pérdida de poder adquisitivo golpea especialmente a los pequeños productores, porque el vino no es un bien de primera necesidad”, señaló González.
Para el sector, la salida está vinculada a un modelo de sustentabilidad que contemple créditos accesibles, obras hídricas y una transición energética que reduzca los costos de producción. En ese contexto, EVINOR aparece como una oportunidad no solo para mostrar la calidad de los vinos del Noroeste, sino también para visibilizar la necesidad de políticas que garanticen el futuro de la vitivinicultura riojana.